La industria tecnológica ha cruzado una frontera definitiva este año. Lo que comenzó como modelos de lenguaje se ha transformado en “Agentes Autónomos de Acción” (AAA).
En las recientes convenciones de desarrolladores, se demostró cómo estos sistemas ya pueden gestionar de forma independiente cadenas de suministro completas o desarrollar software desde la arquitectura hasta el despliegue sin supervisión humana constante.
Este avance ha forzado a los gigantes del hardware a acelerar sus lanzamientos. Apple está finalizando las pruebas del iPhone Flip, un dispositivo plegable con tecnología de polímero autoreparable. Por otro lado, la sostenibilidad se ha vuelto el eje central del debate tecnológico en Davos.
Ante el consumo energético masivo de los centros de datos de IA, empresas como Microsoft han anunciado inversiones en reactores modulares nucleares (SMR) para alimentar sus servidores en Europa, buscando cumplir con las nuevas regulaciones de “Nube Soberana” y asegurar una infraestructura digital limpia para la próxima década.
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