Mundial deja al menos cinco muertes vinculadas al alcohol; exigen política nacional contra el consumo

Los festejos del Mundial 2026 en México dejaron al menos cinco personas muertas, siniestros viales y un repunte de violencia de género, la mayoría de los casos vinculados al consumo de alcohol, de acuerdo con un reporte de organizaciones civiles.

Yahaira Ochoa Ortiz, de Salud Justa Mx, señaló que los grandes eventos deportivos esconden una realidad alarmante: el recrudecimiento de la violencia de género, tanto en espacios públicos como en el ámbito privado. De acuerdo con ONU Mujeres, durante torneos de gran magnitud las llamadas de emergencia por violencia familiar se incrementan hasta en un 30 por ciento.

“No es normal que un festejo termine en tragedia a causa del alcohol. Al menos una de las cinco muertes se atribuye a una congestión alcohólica. No podemos seguir permitiendo que la industria alcoholera normalice el consumo de alcohol”, afirmó Ochoa Ortiz.

Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción sobre Alcohol, sostuvo que las muertes y los hechos de violencia ocurridos durante los festejos no son hechos aislados ni una consecuencia inevitable de la pasión por el fútbol, sino tragedias previsibles y prevenibles. “México no puede seguir respondiendo únicamente cuando la tragedia ya ocurrió. Es momento de actuar sobre las causas estructurales mediante una Política Nacional y Fiscal sobre Alcohol que reduzca el consumo nocivo, proteja la salud y salve vidas”, señaló.

Las organizaciones exigen al Congreso y al gobierno federal aumentar los impuestos al alcohol, restringir la publicidad y regular la disponibilidad de bebidas alcohólicas. Diana Álvarez, integrante de Voces Jóvenes por Derecho a la Salud Mx, advirtió que las leyes actuales están dispersas y enfocadas en el producto o en el orden público local, pero México carece de una política integral.

“Lo que hoy nos alarma profundamente es el costo social y el mensaje que estamos transmitiendo al normalizar el consumo de alcohol en eventos masivos y festivos, estamos exponiendo a la población menor de edad y a las juventudes a dinámicas de violencia e inestabilidad”, declaró.

Norberto Hernández Llanes, investigador de El Poder del Consumidor, explicó que el alcohol afecta el sistema nervioso desde el primer trago. Al llegar al cerebro, disminuye la actividad de la corteza prefrontal, el área que regula la conducta. “Cuando ese freno está inhibido, las personas pierden el control de impulsos, lo que puede derivar en violencia”, señaló.