México enfrenta una crisis silenciosa en el aprendizaje: millones de niñas, niños y adolescentes avanzan en el sistema educativo sin desarrollar plenamente las habilidades necesarias para comprender, interpretar y utilizar la información escrita, de acuerdo con los resultados de la prueba PISA 2022.
El estudio muestra que solo 53% de los estudiantes mexicanos de 15 años alcanzó al menos el nivel básico de competencia lectora, lo que significa que aproximadamente 47% se ubicó por debajo del estándar mínimo que permite identificar la idea principal de un texto de extensión moderada, localizar información y reflexionar sobre su propósito.
La lectura no es solo una asignatura escolar, sino una herramienta fundamental para aprender matemáticas, ciencias, historia y cualquier otra materia, así como para comprender instrucciones, desarrollar pensamiento crítico y participar plenamente en la vida económica y social.
El rezago no se distribuye de manera uniforme. Las mayores brechas se concentran en comunidades rurales e indígenas, donde existen menores condiciones de conectividad, infraestructura, materiales educativos y acompañamiento especializado. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020, las entidades con mayor proporción de población que no sabía leer ni escribir eran Chiapas (14%), Guerrero (13%), Oaxaca (12%) y Veracruz (9%), frente a un promedio nacional de cinco por ciento.
En 2024, Chiapas, Guerrero y Oaxaca registraron los menores porcentajes de estudiantes con acceso en sus viviendas a elementos fundamentales para el aprendizaje, como electricidad, televisión, internet y computadora o teléfono celular. En esas entidades, 48% o menos de los estudiantes contaba con dichos recursos.
En este contexto, la Fundación Zorro Rojo A.C. desarrolla metodologías de alfabetización, capacita a docentes y promotores educativos, produce materiales didácticos y acompaña a las familias. La organización ha colaborado en programas educativos en 11 estados y ha contribuido a iniciativas que han alcanzado a más de un millón de estudiantes de escuelas públicas.
Actinver Apoya realizó una visita de seguimiento a la fundación para conocer el impacto de sus programas. Colaboradores del Centro Financiero Actinver Querétaro convivieron con niñas, niños, docentes, familias y especialistas para conocer cómo los proyectos ayudan a prevenir y atender el rezago desde los primeros años de primaria.
Nancy Walker, directora de Relaciones Institucionales de Actinver, señaló: “El crecimiento económico solo tiene sentido cuando se traduce en bienestar social. Apoyar a organizaciones que transforman comunidades es invertir en el futuro de México”.

