El PAN quiere que los coordinadores de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad sean mucho más que una etiqueta solemne: la idea es que funcionen como la primera piedra de su organización territorial y como semillero de liderazgos rumbo a los procesos electorales, los de 2027 incluidos. Ordenar el territorio antes de que arranque la contienda es una apuesta lógica. El problema está en cómo se escoge a quienes van a ordenarlo.
Las designaciones de octubre ya dejan un mapa. En las coordinaciones estatales rumbo a las gubernaturas de 2027 quedaron Francisco Pelayo en Baja California Sur, Marco Bonilla en Chihuahua y Miriam Martínez en Tlaxcala. En la Ciudad de México, el dirigente nacional, Jorge Romero, designó enlaces en tres demarcaciones: Alessandra Rojo de la Vega en Cuauhtémoc, Carlos Orvañanos en Cuajimalpa y Luis Mendoza en Benito Juárez.
Faltan las dos que concentran la expectación: Coyoacán y Miguel Hidalgo.
En Coyoacán, Giovanni Gutiérrez ya abrió su juego. Si no le dan el nombramiento a su esposa, Rosy Romero, irá el ex director general de Desarrollo Social y Fomento Económico, Fernando Cravioto Padilla, quien renunció al cargo para competir en el proceso de Acción Nacional. Al territorio de Giovanni se quiere meter Santiago Taboada, el ex candidato de la alianza PAN-PRI-PRD a la jefatura de gobierno en 2024, a través de Héctor Barrera, secretario general del PAN en la capital. El problema es que Taboada perdió y dejó a la deriva a todos los que lo apoyaron. Apenas regresó hace un par de meses a la escena política, así que tendría que hacer bastante trabajo para recuperar algo, si es que puede, de su capital político.
En Miguel Hidalgo, el alcalde Mauricio Tabe prefiere dejar a un hombre. Si el criterio de género terminara obligando a una mujer, el abanico es conocido. Está su esposa, la diputada Laura Álvarez, con carrera política propia y a quien nada le impide esperar a 2030. Está Gabriela Salido, quien sería una gran administradora, pero no es de las que permitirían que le metan mano a su ejercicio de gobierno. Y está América Rangel, totalmente vinculada a Tabe y dispuesta a hacer lo que Mauricio le diga, aunque es la rival más débil y con negativos que podrían írsele en contra.
Del lado de los hombres quedan César Garrido y Miguel Errasti. Para el primero hay un problema evidente: no es de la alcaldía y también arrastra negativos que pesarán a la hora de tomar la decisión. El segundo no queda por descarte, cuenta con los merecimientos necesarios para suceder a Tabe y ganar.
Y ahí aparece la parte que más ruido hace. Jorge Romero no ha explicado con base en qué se determinó que quienes fueron designados lo fueran. ¿Fue a través de encuestas? ¿A ojo de buen cubero? ¿Cómo le hizo para tomar las decisiones?
Lo curioso es que Romero sí explicó, con todas sus letras, cómo se iba a decidir. El 21 de marzo, en la Alameda del Sur, en la Ciudad de México, anunció la apertura de la totalidad de las candidaturas del PAN a la ciudadanía y el inicio del proceso para construir una alternativa que enfrente a Morena rumbo a 2027. Dijo que “todas, absolutamente todas las candidaturas del PAN” se ofrecían a los ciudadanos y que “ni una sola candidatura queda reservada para liderazgo alguno que no se la gane”. Prometió que no habría “imposiciones cupulares” ni candidaturas “en razón de cercanías o de lealtades”. Y remató: “La gente manda, la gente decide y punto”.
El método también quedó anunciado: registro inicial, entrevistas, recolección de firmas, verificación de conocimiento entre vecinos, participación en foros, debates y una fase de decisión ciudadana prevista para el verano. Todo bajo un esquema común de medición entre quienes tuvieran la misma aspiración, para que fuera candidato el más reconocido, el que más quiere la gente.
Ahora, lo que se ha visto. Hasta donde ha trascendido, el registro arrancó con una aplicación móvil y, en estados como Guanajuato, con inscripciones de ciudadanos. Pero quienes han sido designados son políticos con cargo o trayectoria pública. Marco Bonilla es alcalde de la capital de Chihuahua, Francisco Pelayo fue presidente municipal de Comondú y diputado federal, mientras que Miriam Martínez es diputada local y fue la primera mujer en dirigir el PAN en Tlaxcala. En la Ciudad de México, Rojo de la Vega, Orvañanos y Mendoza son alcaldes en funciones.
De las firmas, la verificación entre vecinos, los foros, los debates y esa decisión ciudadana de verano, no se conoce públicamente cuándo ni cómo se realizaron. El verano terminó. Y en la capital, donde faltan –entre otras– Coyoacán y Miguel Hidalgo, la conversación gira en torno a esposas, grupos y lealtades: justo lo que se prometió dejar atrás.
La pregunta obligada: ¿cuándo se realizó todo lo que Romero dijo que se haría (registro inicial, entrevistas, recolección de firmas, verificación de conocimiento entre vecinos, foros, debates y una fase de decisión ciudadana) o no se realizó nada?
X: GarcíaJJavier
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