Congreso de la CDMX busca dignificar al comercio: proponen el 7 de agosto como el “Día del Comerciante Popular”

En un paso histórico hacia el reconocimiento de los derechos laborales en la capital, la III Legislatura del Congreso de la Ciudad de México recibió la iniciativa para instituir oficialmente el 7 de agosto de cada año como el “Día del Comerciante Popular”.

La propuesta, presentada por la diputada Diana Sánchez Barrios, Coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres por el Comercio Feminista e Incluyente, busca no solo una celebración simbólica, sino una transformación profunda en la relación entre el Estado y el sector que sostiene la economía cotidiana de la metrópoli.

Desde la tribuna, Sánchez Barrios denunció que los trabajadores del espacio público han sido históricamente víctimas de discriminación, invisibilización y violencia. Criticó que, bajo discursos de “orden” e “higiene” de origen colonialista, se ha criminalizado una actividad que es el sustento de millones.

“Durante años, el comercio popular ha sido tratado desde la política pública como algo que hay que erradicar, ocultar o castigar. Hoy proponemos reconocer, dignificar y resignificar”, sentenció la legisladora.

La iniciativa resalta que la falta de garantías jurídicas afecta de manera interseccional a grupos vulnerables, incluyendo a:

  • Mujeres jefas de hogar.
  • Población indígena y migrantes internos.
  • Personas de la diversidad sexual y de género.
  • Adultos mayores y jóvenes excluidos del empleo formal.

Sánchez Barrios enfatizó que asociar erróneamente el comercio popular con la ilegalidad ha derivado en desalojos y precarización, ignorando que la Ciudad de México nació y se transformó gracias a su vocación comercial, desde los tianguis prehispánicos hasta la actualidad.

La diputada aclaró que esta fecha no se contrapone al Día Nacional del Pequeño Comerciante, sino que lo complementa al enfocarse en la realidad específica de quienes han sido excluidos del reconocimiento institucional pese a su rol clave en la cohesión social y la economía barrial.

“No puede haber una ciudad de derechos si seguimos negando derechos a quienes la sostienen todos los días”, concluyó la legisladora, haciendo un llamado a ver a los comerciantes no como un problema, sino como sujetos de derechos que forman parte del corazón de la capital.