Voto electrónico: La apuesta del IECM para los procesos ciudadanos de 2026 y 2027

El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) ha dado un paso decisivo hacia la modernización democrática. Tras un exhaustivo análisis, el organismo confirmó la viabilidad técnica, operativa y financiera para implementar el Sistema Electrónico por Internet (SEI) en los próximos ejercicios de participación ciudadana.

Esta modalidad digital se perfila para ser utilizada en la Elección de las Comisiones de Participación Comunitaria (COPACO) 2026 y en la Consulta de Presupuesto Participativo 2026 y 2027.

De acuerdo con el estudio realizado por la Dirección Ejecutiva de Organización Electoral y Geoestadística (DEOEyG) y la Unidad Técnica de Servicios Informáticos (UTSI), el SEI no solo es una herramienta tecnológica avanzada, sino un instrumento de inclusión social.

El sistema está diseñado para facilitar el sufragio de grupos que tradicionalmente enfrentan barreras, tales como:

  • Personas en estado de postración y sus cuidadores
  • Personas en prisión preventiva
  • Residentes en el extranjero

La transición hacia el voto digital ofrece beneficios tangibles que impactan tanto en la transparencia como en la ecología y la eficiencia administrativa:

  • Precisión absoluta: se elimina el error humano en el escrutinio y cómputo de votos
  • Inmediatez: reducción drástica en el tiempo para obtener resultados oficiales
  • Sustentabilidad: menor uso de papel al reducir la impresión de boletas físicas
  • Auditoría: el proceso es auditable en todas sus etapas, garantizando los principios de certeza e imparcialidad

Para garantizar que cada voto sea auténtico, el IECM integrará técnicas biométricas para validar la identidad de las personas, tanto al momento del registro como al emitir la opinión. El estudio asegura que la infraestructura informática y los planes de seguridad actuales son suficientes para atender cualquier contingencia y proteger la integridad del proceso.

Con esta resolución, el Instituto Electoral reafirma su capacidad operativa y presupuestal para evolucionar hacia mecanismos de democracia participativa más ágiles, seguros y acordes a la era digital.