Atayde y el PAN: reincidentes

El PAN de Andrés Atayde no cumplió con dos de las tres sesiones de esta semana. Ayer tuvieron una segunda oportunidad. Volvieron a fallar.

El Congreso de la Ciudad de México sesionó como Constituyente Permanente para aprobar la reforma constitucional en materia de límites a jubilaciones y pensiones. No era un ejercicio que requiriera debates encendidos ni posiciones encontradas. Se trataba de una reforma que contaría con el respaldo de todos los partidos. Bastaba con estar presente, fijar una posición y dejar constancia.

El Grupo Parlamentario del PAN, comandado por Andrés Atayde, no apareció. Tampoco lo hizo Royfid Torres, coordinador de Movimiento Ciudadano. Dos sesiones consecutivas. Dos ausencias consecutivas. Es la primera vez que el PAN falta dos veces seguidas en el Congreso de la Ciudad de México, y lo hace precisamente en una sesión del Constituyente Permanente.

La reforma se aprobó de todas maneras. Luisa Ledesma y Patricia Urriza de Movimiento Ciudadano, así como Tania Larios y Omar García del PRI votaron a favor.  Lo anterior plantea una pregunta incómoda para el PAN y para Royfid: ¿para qué están ahí? Si una reforma constitucional puede aprobarse sin su presencia, sin su voto, ¿qué aportan exactamente a la vida legislativa de la ciudad?

Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, lleva meses hablando de un partido renovado, moderno, con vocación de gobierno y propuestas para México. Mientras tanto, Andrés Atayde conduce a su bancada capitalina a hacer lo que nunca antes había ocurrido: faltar dos sesiones seguidas, incluyendo una del Constituyente Permanente. Cuando debe ser oposición, no lo es. Cuando debe tener presencia, desaparece. La distancia entre el discurso de Romero y la práctica de Atayde no es un matiz: es un abismo que los capitalinos están viendo con claridad.

Lo mismo aplica para Royfid Torres y Movimiento Ciudadano. Un partido que se presenta como la opción racional e institucional de la oposición capitalina no puede darse el lujo de ausentarse cuando se vota una reforma constitucional.

Dos partidos de oposición. Dos ausencias en dos días. Una reforma constitucional aprobada sin ellos. En el caso del PAN, faltó la bancada completa. En el de Movimiento Ciudadano, su coordinador Royfid Torres no estuvo presente, lo cual dice mucho de sus prioridades. Torres tiene la vista puesta en la alcaldía Benito Juárez y parece más ocupado en otros asuntos que cumplir su responsabilidad como legislador. Los habitantes de Benito Juárez deberían tomar nota: quien no cumple con el trabajo que ya le dieron difícilmente cumplirá con el que está pidiendo. Si esta es la oposición en la Ciudad de México, los capitalinos merecen algo mejor. Y en 2027 tendrán la oportunidad de decirlo.