La instalación de la Comisión Permanente del Congreso de la Ciudad de México se convirtió este miércoles en el escenario de una profunda división ideológica respecto a la política exterior y la soberanía continental. El debate fue detonado por la reciente incursión de fuerzas armadas de Estados Unidos en territorio de la República Bolivariana de Venezuela.
La diputada Brenda Ruiz Aguilar, vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Morena, fijó una postura enérgica en representación de la transformación, condenando la invasión y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Ruiz Aguilar aclaró que la postura de su partido no es una valoración sobre la política interna venezolana, sino una defensa irrestricta del derecho internacional. Invocando los principios de la presidenta Claudia Sheinbaum, señaló que la soberanía no es negociable.
“Ahí donde el derecho internacional y la diplomacia dejen de ser instrumentos que medien las diferencias entre países, se correrá cada vez más el riesgo de que el uso de la fuerza se normalice”, advirtió la legisladora.
En contraste, las bancadas del PAN y el PRI mostraron una postura de respaldo a las acciones extranjeras. El diputado panista Raúl de Jesús Torres Guerrero minimizó las críticas a las intenciones geopolíticas sobre los recursos naturales de Venezuela, cuestionando el principio de no intervención.
Más allá del caso venezolano, Torres Guerrero replicó amenazas de líderes extranjeros contra México, afirmando que “hoy se tiene que hacer algo con México”, lo que fue interpretado como una validación de la injerencia externa en asuntos nacionales.
Por su parte, el diputado priista Omar Alejandro García Loria calificó los eventos en Sudamérica como un “llamado de atención para México”, sumándose a la narrativa que justifica posibles intervenciones bajo argumentos alarmistas.
Un precedente para América Latina
El debate dejó claras dos rutas políticas:
- La Transformación: Aboga por una relación de cooperación con EE. UU. basada en el respeto mutuo y la dignidad, recordando que México ha sido históricamente un refugio para perseguidos políticos gracias a su política de no intervención.
- La Oposición: Defiende posturas que, según Morena, históricamente han significado la pérdida de soberanía y el sometimiento de los pueblos latinoamericanos.
“No se puede doblegar por la fuerza la voluntad de los pueblos libres”, concluyó Ruiz Aguilar, reafirmando que la resistencia y la dignidad siguen siendo los pilares de la soberanía en el continente.

