El Cinturón Volcánico Transmexicano bajo la lupa: UNAM advierte sobre riesgos sísmicos para el 40% de la población

Debido a que aproximadamente el 40 por ciento de la población mexicana reside sobre la Faja o Cinturón Volcánico Transmexicano (CVTM), expertos de la UNAM urgen a profundizar en el estudio de su sismicidad y deformaciones para mitigar daños ante futuros movimientos telúricos.

Durante el Seminario Institucional del Instituto de Geofísica (IGEF), la técnica académica Ekaterina Kazachkina presentó la conferencia “Estado de deformaciones en el Cinturón Volcánico Transmexicano”, donde subrayó que cualquier movimiento en esta zona, de mil kilómetros de largo, puede provocar daños significativos en los centros urbanos.

Una estructura geológica única y peligrosa

El CVTM es un arco neógeno con 23 millones de años de antigüedad que cruza el país desde la costa del Pacífico hasta el Golfo de México. A diferencia de otras regiones del mundo, esta faja no es paralela a la trinchera oceánica, sino que es oblicua debido a la interacción de las placas de Rivera y Cocos bajo la placa Norteamericana.

En esta zona se localizan colosos de alta actividad como:

  • El Popocatépetl
  • El Pico de Orizaba
  • El Volcán de Colima
  • El Paricutín

Sismicidad histórica y “eventos lentos”

Kazachkina recordó que esta región ha sido escenario de sismos destructivos, como el de Acambay (1912) con magnitud 6.9 y el de Jalapa (1920) de 6.4, además de los grandes eventos en las costas de Michoacán, Jalisco y Colima que han impactado el centro del país.

La especialista detalló la existencia de los “eventos lentos”, fenómenos que, a diferencia de un sismo normal que dura segundos, pueden prolongarse por semanas o meses. Estos procesos, detectados principalmente en Guerrero y Michoacán, están provocando deformaciones en la corteza terrestre de entre 10 y 15 milímetros en sus componentes horizontales.

Deformación de la corteza: un proceso constante

La experta explicó que la deformación cortical es el cambio de forma y posición de las rocas debido a las fuerzas internas de la Tierra. Este fenómeno puede derivar en:

  • Deformación plástica (Plegamiento): Cuando las rocas se doblan sin romperse.
  • Deformación frágil (Fractura): Que da lugar a fallas geológicas.

“En política y ciencia, lo que no se mide no se previene. Entender estas fuerzas es vital para la seguridad de millones de mexicanos”, concluyó el análisis presentado en el auditorio Tlayolotl.

Crédito foto: Foto de Pedro Vit en Unsplash