La organización México, ¿cómo vamos? advirtió que la inversión en el país perdió dinamismo durante 2025, al descender a 22.0% del Producto Interno Bruto (PIB) en el tercer trimestre, por debajo de la meta de 24%, lo que mantiene este indicador en semáforo amarillo y plantea retos para el crecimiento económico y la generación de empleo de calidad.
De acuerdo con su más reciente reporte semanal, la caída en la inversión contrasta con el nivel observado al cierre de 2024, cuando alcanzó 25.2% del PIB y se ubicaba en verde. Además, el indicador mensual acumuló 16 contracciones anuales hasta diciembre de 2025, lo que refleja una tendencia preocupante que deberá revertirse para cumplir los objetivos del llamado Plan México, que plantea elevar la inversión a 25% en 2026 y 28% en 2030.
En materia de crecimiento económico, el país registró una tasa anual de apenas 0.8% en 2025, muy por debajo de la meta de 4.5%, mientras que la inflación anual se ubicó en 4.02% en febrero de 2026, ligeramente por encima del rango objetivo del Banco de México de 3% +/- 1%.
El reporte también señala que el empleo formal mostró señales mixtas. Durante febrero se generaron 182,778 puestos de trabajo registrados ante el IMSS, lo que permitió alcanzar un acumulado de 174,674 empleos en lo que va del año, aunque aún por debajo del ritmo necesario para cumplir la meta de 100 mil plazas mensuales, por lo que el indicador se mantiene en amarillo.
En el entorno financiero, el tipo de cambio cerró la semana en 17.92 pesos por dólar, por debajo de la proyección oficial de 18.9 pesos para el cierre de 2026, mientras que la mezcla mexicana de petróleo se ubicó en 93.04 dólares por barril, muy por encima de los 54.9 dólares estimados por la Secretaría de Hacienda.
Para la semana, el análisis anticipa eventos clave como la publicación de indicadores de transporte urbano, consumo privado y actividad económica por parte del INEGI, así como la decisión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, que podría mantener sin cambios su tasa de interés ante la persistencia de presiones inflacionarias y la incertidumbre internacional.
Finalmente, el reporte subraya que el consumo privado, que representa cerca del 70% del PIB, mantiene un crecimiento sólido, aunque advierte que su sostenibilidad dependerá de la generación de empleo formal, que ofrece mejores condiciones salariales frente a la informalidad.

