En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, la diputada del PAN, Liz Salgado, presentó dos puntos de acuerdo ante el Congreso de la Ciudad de México para atender las deficiencias estructurales del sistema de salud y mejorar la atención a personas que viven con esta enfermedad en la capital.
Durante su intervención, la legisladora advirtió que el cáncer representa una de las principales causas de muerte en el país y alertó sobre el incremento en la mortalidad por tumores malignos en la Ciudad de México, que pasó de 62 casos por cada 100 mil habitantes en 2012 a 138 en 2024, de acuerdo con cifras oficiales.
Salgado señaló que esta situación se presenta en un contexto de reducción presupuestal en salud, aumento de la población sin acceso efectivo a servicios médicos y una red pública con insuficiente personal especializado para la detección y canalización oportuna de pacientes oncológicos.
La diputada subrayó que el objetivo de sus propuestas es garantizar atención médica oportuna, digna y continua, ante el incremento en las tasas de mortalidad. Como ejemplo, mencionó el caso del mieloma múltiple, un cáncer hematológico que representa el 10 por ciento de los casos en el país y cuyo diagnóstico puede tardar entre seis y doce meses, lo que reduce las posibilidades de éxito en el tratamiento.
Asimismo, denunció que, pese a concentrar una parte importante de la infraestructura hospitalaria nacional, la capital carece de estrategias específicas para la detección temprana de este tipo de padecimientos, lo que deja al personal médico de primer contacto sin la capacitación necesaria.
Las iniciativas presentadas por la legisladora contemplan seis ejes principales: detección temprana y diagnóstico oportuno, capacitación especializada para el personal médico, fortalecimiento de la infraestructura diagnóstica, acompañamiento integral a pacientes, creación de registros y planeación basada en evidencia, así como una mayor coordinación interinstitucional.
Salgado afirmó que la conmemoración del Día Mundial contra el Cáncer debe representar un punto de inflexión en las políticas públicas y llamó a fortalecer la planeación estatal para evitar que las personas enfrenten solas el proceso de atención y tratamiento.

