El diputado Pedro Haces Lago presentó una iniciativa para reformar el artículo 10 de la Ley de Establecimientos Mercantiles de la Ciudad de México, con el propósito de garantizar el acceso, la permanencia y el trato no discriminatorio de las personas que acuden a locales comerciales acompañadas de animales de asistencia o de servicio.
La propuesta, suscrita por legisladores de diversas fuerzas políticas, busca cerrar la brecha entre el reconocimiento legal de este derecho y su aplicación en la práctica, ante las negativas de acceso, expulsiones arbitrarias, cobros adicionales y tratos indignos que aún enfrentan personas con discapacidad en espacios abiertos al público.
Desde la tribuna del Congreso capitalino, el legislador subrayó que la inclusión no puede depender de la voluntad de los establecimientos, sino que debe estar claramente garantizada en la ley.
“Los animales de asistencia no son mascotas, son parte fundamental de la autonomía de miles de personas. Son apoyo, seguridad e independencia. Impedir su acceso significa poner la comodidad de algunos por encima de la dignidad de otros”, afirmó.
La iniciativa establece que ningún establecimiento mercantil podrá imponer condiciones, restricciones, cargos adicionales o prácticas diferenciadas a las personas acompañadas de animales de asistencia, siempre que se cumplan las normas generales de seguridad, salubridad y protección civil, las cuales no podrán utilizarse como pretexto para discriminar.
Haces Lago explicó que la reforma no crea un derecho nuevo, sino que fortalece uno ya reconocido en distintos ordenamientos, al armonizar la legislación local con la Constitución, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y el reconocimiento de los animales como seres sintientes en la Ciudad de México.
“Ya no depende de la buena voluntad; es un derecho que se tiene que cumplir”, puntualizó.
El legislador de Morena destacó que la propuesta también brinda certeza jurídica a los establecimientos mercantiles, al definir reglas claras y objetivas que eviten la discrecionalidad y los conflictos.
“Una ciudad moderna no pone a competir la economía con la dignidad humana, las hace compatibles”, señaló.
Finalmente, el diputado afirmó que la iniciativa responde a una visión jurídica que reconoce el vínculo entre las personas y sus animales de asistencia como una relación social que debe ser protegida por el derecho.
“Los derechos no se conceden, se garantizan. Este Congreso tiene la responsabilidad de que la inclusión no se quede en el discurso, sino que se convierta en una realidad cotidiana”, concluyó.
La propuesta se turnó a las Comisiones Unidas de Administración Pública Local y la de Bienestar Animal.

