Turismo religioso en México impulsa el desarrollo y la prosperidad en las comunidades

En el marco del periodo vacacional de Semana Santa, la secretaria de Turismo del Gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, destacó que el turismo religioso se consolida como un motor de desarrollo económico y social. Esta actividad impulsa la prosperidad compartida al movilizar anualmente a alrededor de 40 millones de personas hacia distintos destinos del país, lo cual genera una derrama económica estimada en 25 mil millones de pesos.

La funcionaria federal hizo una invitación para recorrer las playas y Pueblos Mágicos del país, así como para conocer la cultura y disfrutar la gastronomía nacional. Mencionó que las actividades de fe son fundamentales para el sector, ya que millones de mexicanos participan cada año en rutas que integran patrimonio, identidad y vocación turística en diversas regiones.

Entre los puntos con mayor afluencia destacan la Basílica de Guadalupe, San Juan de los Lagos, Juquila y Chalma. Rodríguez Zamora subrayó que estas movilizaciones fortalecen el bienestar social, en plena congruencia con la visión de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de consolidar al turismo como una actividad que beneficie directamente a las poblaciones locales.

En el caso de la Ciudad de México, la representación del Viacrucis en Iztapalapa se reafirma como una de las expresiones culturales y religiosas más emblemáticas. Esta tradición, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por su valor histórico, prevé para este 2026 una afluencia superior a los dos millones de visitantes, concentrándose principalmente durante el Jueves y Viernes Santo.

De acuerdo con datos de CONCANACO SERVYTUR México, se proyecta que durante la Semana Santa de 2026 la derrama económica supere los 300 mil millones de pesos a nivel nacional. La titular de Sectur informó que para este periodo vacacional, que abarca del 29 de marzo al 12 de abril, se espera la llegada de 4.03 millones de turistas a los principales destinos, lo que representa un crecimiento del 2.6 por ciento respecto al año anterior y una ocupación hotelera promedio de 63.85 por ciento en todo el territorio.