El Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo publicó el Informe de Noticias Digitales 2025 que documenta con precisión lo que muchos en la industria ya intuían pero pocos habían cuantificado con tanto detalle: los jóvenes de entre 18 y 24 años no se han alejado de la información, la consumen de maneras que los medios tradicionales todavía no terminan de comprender ni de alcanzar.
El estudio sintetiza más de una década de datos del Digital News Report y sitúa a esta generación –a la que los autores llaman “nativos sociales”– en el centro de una transformación estructural del ecosistema informativo global.
El hallazgo más contundente del informe es también el más simple: en 2015, el principal canal de acceso a noticias entre los jóvenes eran los sitios web y las aplicaciones de medios. Hoy, ese lugar lo ocupan la redes sociales. En una década, la proporción de jóvenes que señalan las redes como su fuente principal de noticias pasó del 21% al 39%, mientras que el acceso directo a sitios de noticias cayó del 36% al 24%.
El cambio no es solo de plataforma, sino de lógica. Apenas el 14% de los jóvenes dice que su forma principal de acceder a noticias en línea es acudir directamente a un sitio web o aplicación de algún medio, frente al 40% que llega a ellas a través de redes sociales y al 26% que lo hace mediante motores de búsqueda. La noticia ya no se busca: aparece.
Esto tiene consecuencias que van más allá del tráfico web. El acceso incidental debilita la conexión directa entre los lectores y las marcas periodísticas, ya que cuando las personas encuentran noticias en redes sociales mientras hacen otra cosa, es menos probable que recuerden qué medio publicó esa información. Una audiencia que no reconoce a quién le informa es una audiencia que difícilmente pagará suscripciones ni volverá de manera habitual.
El consumo diario de noticias entre los jóvenes también muestra una caída pronunciada. El consumo diario entre los 18 a 24 años ha caído 15 puntos porcentuales desde 2017, mientras que entre los mayores de 55 el descenso fue de apenas 5 puntos en el mismo período. En 2025, solo el 64% de los jóvenes consume noticias todos los días, frente al 87% de los mayores de 55.
El interés tampoco mejora con el tiempo. Desde 2013, la proporción de jóvenes que dicen estar “mucho” o “muchísimo” interesados en las noticias cayó 25 puntos porcentuales, y en 2025 solo el 35% de los de 18 a 24 años declara un alto interés, frente al 52% de los mayores de 55.
En cuanto a la confianza, el informe desmonta uno de los lugares comunes del debate sobre medios: la brecha generacional existe, pero es menor de lo que se suele asumir. La confianza en las noticias entre los jóvenes es 9 puntos porcentuales menor que entre los mayores de 55, y esa diferencia se ha mantenido estable desde que el Informe de Noticias Digitales comenzó a medirla en 2015, aun cuando la confianza ha caído en la mayoría de los países y en todos los grupos de edad.
Uno de los argumentos más interesantes del informe es que el desenganche juvenil de los medios tradicionales no refleja desinterés por el mundo, sino una concepción distinta de lo que cuenta como información relevante. Las investigaciones cualitativas del instituto sugieren que los jóvenes tienden a manejar una definición más amplia de “noticias”, que va más allá de los temas tradicionales como política, crimen y economía, y que incluye contenidos personalmente más relevantes y entretenidos.
Los datos de temas de interés lo confirman con claridad. Mientras que los mayores de 55 tienen la política como su tercer tema de mayor interés, los jóvenes la ubican en el noveno lugar, y en cambio otorgan mayor relevancia a noticias de entretenimiento y a lo que el informe llama fun news, contenido satírico o que les provoca risa.
La brecha se profundiza por género. Los hombres jóvenes se inclinan más por ciencia, deportes y política, mientras que las mujeres jóvenes prefieren noticias sobre salud mental, crimen y entretenimiento.
La transformación de plataformas dentro del universo juvenil es igualmente contundente. Facebook, que en 2014 era la red más utilizada por los jóvenes para informarse con 47% de uso semanal–, cayó al 16% en 2025, mientras que Instagram alcanzó el 30%, YouTube el 23% y TikTok el 22%.
El ascenso de TikTok reconfiguró también los formatos. Casi tres de cada cuatro jóvenes –el 73% de los 18 a 24 años– dijo haber visto un video noticioso de formato corto durante la semana en 2024, frente al 60% entre los mayores de 55.
El fenómeno no es exclusivamente anglosajón. El informe menciona casos como Luzu TV en Argentina, con casi tres millones de suscriptores en YouTube y una audiencia que se concentra en jóvenes, o Kanal Zero en Polonia, canal nativo de esa plataforma que combina debates, entrevistas y transmisiones en vivo con gran éxito entre millennials y la generación Z. En América Latina y África, añade el informe, la preferencia por formatos audiovisuales es incluso más pronunciada que en Europa occidental.
Quizás el dato más inquietante para la industria periodística tradicional es el desplazamiento de atención hacia los creadores individuales. Alrededor de la mitad de los usuarios de redes sociales de entre 18 y 24 años –51%– dice prestar más atención a creadores o personalidades que a medios institucionales, mientras que solo el 39% dice atender más a los medios tradicionales. Entre los mayores de 55, esas cifras se invierten.
El informe matiza, sin embargo, que el fenómeno varía mucho por región. En Europa y América Latina, incluso los jóvenes de 18 a 24 años dicen prestar más atención a los medios y periodistas tradicionales cuando usan redes sociales para informarse, mientras que en África la orientación hacia creadores individuales es más marcada en todos los grupos de edad.
El informe también documenta el despegue del uso de inteligencia artificial para consumir noticias, concentrado de manera desproporcionada en los jóvenes. El 15% de los jóvenes de 18 a 24 años dice usar chatbots de IA para acceder a noticias de forma semanal, frente al 3% de los mayores de 55.
Pero más allá de la frecuencia, lo que distingue el uso juvenil de la IA es la profundidad. Mientras que los usuarios mayores utilizan los chatbots principalmente para obtener las noticias del momento, los jóvenes los emplean de maneras más elaboradas: casi la mitad de los de 18 a 24 años que usan IA para noticias lo hace específicamente para entender mejor una historia compleja, frente al 27% de los mayores de 55.
La IA, en este sentido, funciona como un intérprete de una prensa que muchos jóvenes sienten lejana o difícil de descifrar. El informe señala que el 15% de los jóvenes evita las noticias porque las encuentra difíciles de entender, frente al 5% entre los mayores de 55.
La conclusión del informe no es catastrofista, pero sí exigente. Las diferencias entre cómo acceden a las noticias los jóvenes y los mayores de 55 responden más a diferencias estructurales en el uso de medios que a actitudes divergentes frente a las noticias, que en muchos aspectos siguen siendo bastante similares entre generaciones.
El desafío para las redacciones es triple, según los investigadores: reconquistar las vías de acceso directo en un entorno dominado por plataformas que no controlan; adaptar los formatos hacia el video vertical, el audio y los contenidos diseñados para compartirse; y ampliar su definición de noticia para incluir temas que los jóvenes consideran relevantes para su vida, sin sacrificar los principios del periodismo.
No hay razones para esperar que los jóvenes adopten con la edad hábitos informativos en los que nunca fueron socializados, advierte el informe. La industria no enfrenta una crisis de audiencia joven: enfrenta una crisis de pertinencia. Y la pertinencia, a diferencia del algoritmo, no se puede comprar.

