Una encuesta nacional de GobernArte revela que el voto de legisladores del Partido del Trabajo en contra de la reforma electoral conocida como Plan B ya era conocido por la mayoría de la población y que, a partir de este hecho, se genera un impacto significativo y mayoritariamente negativo en la percepción pública.
El ejercicio, realizado entre el 24 y el 29 de marzo con una muestra de mil 500 personas, indica que 53.3% de los encuestados sí tenía conocimiento de la postura del PT, mientras que 25.9% no estaba enterado y 20.8% había escuchado información al respecto, aunque sin claridad.
Al preguntar sobre la interpretación de ese voto en contra, 27.5% lo consideró una diferencia legítima de opinión, pero 33.4% lo percibe como una ruptura con Morena, lo que refleja una lectura política más profunda sobre posibles tensiones dentro de la alianza oficialista. Además, 24.4% lo calificó como una decisión estratégica.
El dato más contundente surge al evaluar el impacto en la confianza hacia el Partido del Trabajo, ya que 49.1% de los encuestados señaló que su confianza disminuye y que Morena debería romper la alianza con ese instituto político. En contraste, solo 10.1% indicó que su confianza aumenta y que la coalición debería mantenerse.
Otros resultados muestran matices en la opinión pública: 14.9% considera que la confianza disminuye ligeramente pero la alianza debe continuar, mientras que 10.3% opina que no hay cambios en su percepción y que la relación política debe sostenerse.
La encuesta, elaborada con un nivel de confianza de 95% y un margen de error de entre 2.5 y 3.7%, sugiere que decisiones legislativas como esta pueden tener efectos relevantes en la percepción ciudadana, especialmente en contextos donde las alianzas políticas son clave para la gobernabilidad y la construcción de mayorías.

