Un nuevo informe de Coursera revela que solo poco más de una cuarta parte de los profesores universitarios en el mundo confía en poder detectar cuando un estudiante utiliza inteligencia artificial en sus trabajos. El estudio muestra que apenas 27% de los docentes cree tener esa capacidad, lo que refleja un reto importante para las universidades.
El uso de inteligencia artificial entre estudiantes es cada vez más común. A nivel global, 44% de las tareas universitarias ya se realizan con apoyo de esta tecnología. Además, 4 de cada 5 estudiantes aseguran que sus calificaciones han mejorado desde que comenzaron a utilizarla, lo que explica su rápida adopción en las aulas.
Sin embargo, los profesores no se sienten completamente preparados. Solo uno de cada cuatro considera que tiene las habilidades necesarias para usar la inteligencia artificial de manera efectiva en la enseñanza. A pesar de esto, 71% de los docentes ya la utiliza de forma frecuente en su trabajo, lo que muestra que su uso crece incluso con dudas y falta de capacitación.
En México, la situación es contrastante. Por un lado, 78% de estudiantes y profesores cree que la inteligencia artificial mejorará la educación en el futuro, uno de los niveles más altos a nivel mundial. Pero al mismo tiempo, solo 73% considera que actualmente tiene un impacto positivo, por debajo del promedio global.
Además, aunque el uso de esta tecnología ha ayudado a mejorar calificaciones, en México el efecto es menor que en otros países. El 69% de los estudiantes dice que sus resultados académicos han mejorado gracias a la inteligencia artificial, el nivel más bajo entre las naciones analizadas.
También hay preocupaciones importantes. El 40% de los encuestados en México cree que la inteligencia artificial puede reducir la interacción entre personas, mientras que el 43% teme que aumente el fraude y el plagio en las escuelas. Estas cifras colocan al país entre los más preocupados por los riesgos de esta tecnología.
El estudio también advierte que muchas universidades no están preparadas para enfrentar este cambio. Más de la mitad de estudiantes y docentes considera que el sistema educativo no está listo para el uso de inteligencia artificial, y solo el 26% de las universidades en el mundo cuenta con reglas claras sobre cómo utilizarla.
Incluso, casi dos de cada tres personas encuestadas creen que el uso de inteligencia artificial sin regulación podría afectar el valor de los títulos universitarios, y más de la mitad opina que usarla para hacer tareas podría considerarse hacer trampa.
Expertos señalan que el reto no es solo tecnológico, sino educativo. La directora de contenidos de Coursera, Marni Baker Stein, explicó que la inteligencia artificial ya forma parte de la educación, pero que muchos docentes no han logrado adaptarse a la velocidad de estos cambios, por lo que será clave invertir en capacitación y formación.
Por su parte, especialistas en educación consideran que la inteligencia artificial debe usarse como una herramienta de apoyo para aprender mejor, no como un sustituto del pensamiento propio. La idea, señalan, es que los estudiantes aprendan a usarla de forma crítica y responsable.
El informe concluye que la inteligencia artificial ya está transformando la educación superior, pero también deja claro que aún falta preparación, reglas claras y capacitación para aprovecharla sin afectar la calidad del aprendizaje.

