La entrega en EstadosUnidos del exsecretario de Seguridad de Sinaloa General en retiro Gerardo Mérida Sánchez no sólo sacude el círculo político mexicano, impacta de forma directa hacia dentro de las Fuerzas Armadas en Mexico.
Cuando un militar de alto nivel termina frente a autoridades estadounidenses, el impacto no es individual, es institucional, porque institucional es el ejército mexicano.
Y, pone el dedo en la llaga, sobre hasta donde resistirá el pacto no escrito, pero sí implícito de protección, sembrando temor en todos los implicados, pues está en el aire hasta donde escalarán las investigaciones en ambos países, ello debido a que siempre ha sido un secreto a voces que varios integrantes de la cúpula militar durante años estuvieron normalizando convivencias, omisiones o silencios frente al crimen organizado.
El General en retiro Mérida Sánchez era uno de los diez señalados junto con el gobernador en licencia Rubén Rocha por el gobierno norteamericano y de quienes se pidió su extradición.
Estaba en Arizona, por lo que al encontrarse sobre suelo norteamericano quedó bajo la jurisdicción del Tío Sam, ya no necesitan presentar pruebas y exigir extradición, fue enviado a Nueva York, se le imputa que:
-Aceptó 100 mil dólares por mes de Los Chapitos.
-No interfería en las operaciones de drogas.
-No pedía detenciones.
-Daba protección y avisaba de las redadas.
-Buscaba proteger los laboratorios de Los Chapitos.
En un solo día, en Estados Unidos se “capturó” a Enrique Díaz y Gerardo Medina, Ex-Secretarios de Finanzas y Seguridad de Rubén Rocha Moya, por lo que en un golpe maquiavélico el Tío Sam tiene bajo su poder a quien manejaba los billuyos y al brazo falso de la ejecución de seguridad en el estado sinaloense
Sí, el terremoto que ocasionaron ambas entregas y sometimiento a la Corte de Nueva York se sintió hasta la cúpula del poder mexicano.
Asimismo, varios medios de comunicación reportaron que el senador sinaloense Enrique Inzunza Cázarez habría sido detenido o se habría entregado ante autoridades estadounidenses en San Diego, California.
Sin embargo, al momento ninguna agencia gubernamental mexicana, ni estadounidense ha emitido confirmación oficial sobre su supuesta detención.
Cuando, el gobierno norteamericano pidió la extradición del gobernador Rubén Rocha y de integrantes de su círculo cercano, en el patio trasero de Estados Unidos se grito “pruebas” se dió protección “porque lo pidió y se evaluó el riesgo” dijeron desde Palacio Nacional.
Sin embargo, ante la gravedad de lo imputado y sí la presión gringa, la Unidad de Investigación Financiera mejor conocida por su siglas como -UIF- ya congeló las cuentas bancarias del gobernador Rocha, de sus hijos, del senador Inzunza y varios implicados más.
Todo, esto en el marco político de las elecciones intermedias que se llevaran a cabo en el 2027 en el país y que en la ciudad de méxico tendrá importantísimas consecuencias para los capitalinos, ya que varios diputados locales le apuestan a aparecer en la foto de la boleta electoral.
¿Podrá el partido en el poder soportar el golpe dado a su estructura tras el caso Rocha?
Al tiempo.
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