Adán Augusto y Andrea Chávez: la candidatura que pende de un hilo en Chihuahua

El tabasqueño Adán Augusto López renunció a la coordinación de Morena en el Senado para “dedicarse al trabajo territorial”. Eligió Chihuahua. Y allí ya decidió quién será la próxima gobernadora: Andrea Chávez Treviño. El problema es que ahí no le pidieron opinión. Y en Los Pinos, la presidenta Claudia Sheinbaum tampoco la dio. Pero en Palenque, al tabasqueño sí le pareció bien.

En febrero de 2026, Adán Augusto declaró desde el Senado que Andrea Chávez Treviño sería la próxima gobernadora. Ni “aspirante”, ni “candidata”. “Gobernadora”. Como si la elección ya estuviera decidida. La respuesta de Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Morena en Ciudad Juárez, fue inmediata: “En Chihuahua mandan los chihuahuenses, no un senador que ni siquiera vota aquí”.

Y ahí hay un detalle que agrava el reclamo de Pérez Cuéllar: a Adán Augusto, como coordinador de Morena rumbo a 2027, le correspondió la Cuarta Circunscripción que comprende la Ciudad de México, Guerrero, Morelos, Puebla y Tlaxcala. Chihuahua no está en su territorio. Ni siquiera bajo la propia repartición interna del partido, tiene mandato para decidir ahí.

Pero Adán Augusto no se detuvo. Operó finamente la candidatura. Y detrás de ella apareció un empresario: Fernando Padilla Farfán, dueño de FMedical, la empresa que financió las caravanas de salud con las que Chávez recorrió Chihuahua (ambulancias y consultorios rotulados con su imagen).

Padilla Farfán es el mismo contratista que recibió más de dos mil millones de pesos en contratos de los gobiernos de Tabasco y Chiapas durante la gestión de Adán Augusto y de su cuñado Rutilio Escandón. Un camión de FMedical, con placas chiapanecas, llegó a aparecer en Ciudad Juárez promoviendo la imagen de la senadora. Es el mismo entorno del que ya hablamos: el senador cuya credibilidad sigue cargando el peso del caso “Comandante H”.

Y mientras tanto, el proceso contra Andrea Chávez por presuntos actos anticipados de campaña sigue su curso. La denuncia, presentada por el PAN y el PRI, señala el uso de recursos públicos y promoción personalizada a través de esas caravanas de salud, ambulancias y consultorios móviles que circularon con su nombre e imagen.

El Tribunal Estatal Electoral de Chihuahua ya ratificó las medidas cautelares que ordenan retirar esa publicidad, y la Sala Superior del TEPJF determinó que es el Instituto Estatal Electoral de Chihuahua la autoridad competente para investigar y resolver el procedimiento sancionador. La senadora mantiene impugnaciones abiertas ante los tribunales locales mientras el proceso continúa su trámite, sin una resolución de fondo a la vista. Pero ella sigue en campaña. Porque tiene protección. No de Sheinbaum. Del tabasqueño.

La propia Sheinbaum marcó distancia, aunque sin decir el nombre. En abril de 2025, tras conocerse el uso de esas unidades médicas, la presidenta declaró en la mañanera que “no debe haber adelanto de campañas ni promoción anticipada” y anunció el envío de una carta a la dirigencia de Morena para fijar reglas claras de cara a 2027. Aclaró, eso sí, que la carta “no es contra nadie en particular”. Andrea Chávez, parca y sin abundar, respondió a los micrófonos: “Ya les dije que estoy de acuerdo con la presidenta”. Faltaba más. ¿Qué otra cosa iba a decir?

La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, informó que todos los aspirantes a una candidatura para el Proceso Electoral Federal 2026-2027 serán sometidos a una revisión por parte de la Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas del INE. Además, explicó que Morena realizará una evaluación preliminar de todos los perfiles y los cotejará con información que solicitará al Gabinete de Seguridad, antes de que el instituto electoral haga su propia revisión.

Las propias acciones de Adán Augusto y de Andrea Chávez, sin embargo, juegan en contra de su proyecto. Los actos anticipados de campaña, y todo el expediente de irregularidades que arrastra Adán Augusto –huachicol, La Barredora, inmuebles, contratos– tienen un denominador común: actuaron así porque creen que gozan de impunidad, la que da su cercanía con AMLO.

Habrá que ver si el tabasqueño se avienta a respaldar públicamente a “su hermano” con la opinión pública en contra o si prefiere guardar ese capital para otro proyecto: Andy López Beltrán por una diputación federal por Tabasco.

Lo que Chihuahua expone no es solo la ambición de un senador que impone a una candidata fuera de su estado, ni siquiera dentro de su propio territorio asignado. Es el mecanismo completo: un operador político con línea directa a Palenque, un empresario con contratos multimillonarios en administraciones bajo su control y una candidata que avanza pese a las denuncias, porque el respaldo que importa no viene de las urnas ni de la presidencia, viene de una lealtad personal que ya no rinde cuentas a nadie.

Y cuando en 2027 se renueven 17 gubernaturas y la Cámara de Diputados, ese mecanismo no será un caso aislado. Será el modelo. Y no porque la oposición sea fuerte, está fragmentada, sin mensaje, sin liderazgo. Será porque la gente que votó por la transformación empezará a reconocer el patrón: candidaturas que se deciden en Palenque, campañas que se financian con dinero de origen cuestionable y denuncias que se acumulan sin consecuencia.

La pregunta obligada: si así se decide quién gobierna Chihuahua, ¿cuántos otros estados ya están siendo decididos de la misma forma sin que nos hayamos enterado?

X: GarcíaJJavier

javiergarcia@tumanzana.press