Pablo Trejo propone blindar la cocina tradicional como patrimonio cultural de la CDMX

Ante el Pleno del Congreso de la Ciudad de México, el diputado Pablo Trejo Pérez presentó una iniciativa para reconocer y proteger formalmente la cocina tradicional en la Ley de Fomento Cultural, con el objetivo de preservar la identidad gastronómica de la capital y fortalecer el sustento de miles de familias.

Durante su intervención en tribuna, el legislador señaló que, aunque la UNESCO reconoció desde 2010 a la cocina tradicional mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, la legislación local aún mantiene vacíos que dejan vulnerable este patrimonio frente a la globalización y la apropiación cultural.

La propuesta plantea adicionar las fracciones III Bis al artículo 4 y XVII Bis al artículo 5 de la Ley de Fomento Cultural para establecer una definición formal de cocina tradicional y obligar a las autoridades a desarrollar políticas públicas, programas de apoyo y ferias especializadas para su preservación y promoción.

Trejo Pérez explicó que la reforma busca proteger la memoria cultural de la ciudad y atender una realidad económica, ya que la industria de alimentos y bebidas representa históricamente 31 de cada 100 establecimientos de servicios en el país.

El Diputado del Distrito 15 de Iztacalco destacó que el impacto de esta reforma beneficiaría directamente a productores de las chinampas de Xochimilco y parcelas de Milpa Alta, así como a mujeres que encabezan fondas, cocinas tradicionales y mercados populares.

Subrayó además que las mujeres y cocineras tradicionales han sido las principales guardianas de estos saberes ancestrales, por lo que brindarles protección legal representa también un acto de justicia social y reconocimiento a su papel dentro de la soberanía alimentaria y la cohesión comunitaria.

La iniciativa también busca armonizar la legislación con el artículo 8 de la Constitución de la Ciudad de México para garantizar el derecho a la memoria cultural y otorgar certeza jurídica a las comunidades, evitando que sus conocimientos y tradiciones sean explotados comercialmente sin beneficios para quienes los preservan.

El proyecto define a la cocina tradicional como un bien cultural dinámico cuya titularidad pertenece legítimamente a las comunidades que la mantienen viva día con día.

Finalmente, Pablo Trejo llamó a las y los legisladores a defender la diversidad cultural y evitar la homogenización de las tradiciones gastronómicas, al considerar que los platillos tradicionales representan parte esencial de la identidad y cohesión social de la capital.

La iniciativa fue turnada a la Comisión de Derechos Culturales para su análisis, discusión y eventual aprobación.

¿Qué significa esto para ti?

  • La propuesta busca proteger legalmente tradiciones culinarias, mercados, fondas y formas de producción que forman parte de la identidad cultural de la Ciudad de México.
  • También podría generar apoyos y mayor reconocimiento para pequeños productores, cocineras tradicionales y comunidades que preservan la gastronomía local.