La presidenta Claudia Sheinbaum planteó en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia dos iniciativas orientadas a la paz global: destinar el 10 por ciento del gasto mundial en armamento a un programa de reforestación a gran escala y promover una declaración internacional contra cualquier intervención militar en Cuba.
Durante su participación en el recinto Fira Barcelona Gran Via, en Barcelona, España, la mandataria afirmó que su propuesta busca transformar la lógica de confrontación en acciones concretas en favor de la vida. “En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida”, expresó al insistir en que una parte del presupuesto militar global podría canalizarse para restaurar ecosistemas y generar empleo.
Sheinbaum subrayó que México mantiene una política exterior basada en principios como la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias y el respeto a los derechos humanos, al tiempo que llamó a privilegiar el diálogo frente a conflictos internacionales, particularmente en el caso de Cuba.
“Soy una mujer de paz y represento una nación que ama la libertad, la justicia y la fraternidad”, dijo, al citar a Benito Juárez con la frase “Con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, como base de su visión democrática.
La presidenta también propuso que México sea sede en 2027 de la siguiente edición de la cumbre, con el objetivo de impulsar una agenda centrada en el bienestar, la inclusión y una democracia que responda a las necesidades reales de la población.
En su mensaje, contrastó dos visiones de democracia: una vinculada a las élites y la concentración de la riqueza, y otra enfocada en la participación, la justicia social y la distribución equitativa. Citó además a Abraham Lincoln para reforzar la idea de que el poder debe emanar del pueblo y ejercerse en su beneficio.
Sheinbaum destacó que acudió a la cumbre en representación de un país con profundas raíces históricas y sociales, marcado por la resistencia de sus pueblos originarios y por figuras como Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón, Leona Vicario y Emiliano Zapata, entre otros referentes del desarrollo democrático nacional.
Finalmente, resaltó que México vive una nueva etapa tras la elección de su primera mujer presidenta, en un proceso que, dijo, reafirma el compromiso con un modelo de desarrollo basado en el principio de “primero los pobres” y en la construcción de una sociedad más justa e incluyente.

