El Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México anunció la presentación del libro “1968. La historia abierta”, una obra colectiva que reúne nuevas miradas sobre el movimiento estudiantil y que será dada a conocer el próximo martes 21 de abril.
El trabajo, elaborado por el Seminario Interinstitucional de Historia del Tiempo Presente, integra la participación de especialistas de instituciones como la UNAM, el INAH, la UAM y la Universidad Iberoamericana, con el objetivo de aportar elementos renovados a la discusión histórica de uno de los episodios más relevantes del país.
La presentación de los dos volúmenes se llevará a cabo a las 17:30 horas en la sede del instituto, ubicada en Plaza del Carmen 27, en San Ángel, y también será transmitida en vivo a través de sus plataformas digitales.
En el evento participarán las historiadoras Eugenia Allier Montaño y Andrea Marina Madero Castro, así como el científico social Matari Pierre Manigat, con la moderación del historiador Víctor Iván Gutiérrez.
A casi seis décadas de los hechos de 1968, especialistas coinciden en que su estudio permanece abierto e inacabado, debido a las diferencias entre historia y memoria, así como a los vacíos, interpretaciones y emociones que aún rodean aquel periodo.
El primer volumen, titulado “De la rebelión a la insurrección”, reúne estudios sobre procesos sociopolíticos en distintas regiones del país, desde el movimiento médico hasta el estudiantil, así como la evolución de la izquierda, la represión estatal y las disputas por la memoria.
El segundo tomo, “Una revuelta global, en una era de rupturas”, coloca los acontecimientos de 1968 en un contexto internacional, caracterizado por la proliferación de movimientos sociales y cuestionamientos a diversas formas de autoridad durante las décadas de 1960 y 1970.
De acuerdo con Eugenia Allier, el interés académico se centra en entender qué ocurrió en aquellos meses, mientras que para los actores sociales y políticos, el pasado se convierte en una herramienta para legitimar demandas del presente.
El seminario que dio origen a la obra reunió distintas perspectivas con el propósito de enriquecer el análisis del movimiento estudiantil, a partir de investigaciones, testimonios y fuentes periodísticas examinadas con un enfoque crítico y sensible.
La historiadora también subrayó que la interpretación de 1968 debe alejarse de visiones simplificadas, al recordar que los jóvenes que participaron en el movimiento no buscaron convertirse en mártires, sino que fueron víctimas de la violencia.

