Congreso de la CDMX avala reforma de nacionalidad única para aspirantes al Ejecutivo

El Congreso de la Ciudad de México aprobó la minuta que reforma y adiciona los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de nacionalidad única para ejercer como titular del Poder Ejecutivo Federal o de alguno de los gobiernos de las 32 entidades federativas. La votación registró 44 sufragios a favor, 15 en contra y cero abstenciones, lo que permitió alcanzar la mayoría calificada requerida. La iniciativa fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

El documento fue enviado esa misma tarde por el Senado de la República a todos los poderes legislativos estatales para su discusión y, en su caso, aprobación. Ante ello, 11 diputadas y diputados de distintas fuerzas políticas subieron a tribuna para razonar su voto. Por parte de Morena participaron seis oradores, dos del PAN, y uno del PVEM, PRI y de la Asociación Parlamentaria Progresista de la Transformación, respectivamente.

La coordinadora de la Bancada de Morena, Xóchitl Bravo Espinosa, externó que respaldar la modificación constitucional es de altísima responsabilidad con el pueblo de México, porque obedece al interés de la gente y no a los intereses económicos de unos cuantos. Aseveró que eliminar la doble nacionalidad es un acto de conciencia y amor a México, así como de justicia y soberanía. Además, subrayó que con esta decisión no se olvida a la comunidad migrante, la cual, dijo, siempre será defendida por el Gobierno de México ante el trato que recibe en Estados Unidos.

Los morenistas Ángel Augusto Tamariz, Roberto Castillo Cruz, Cecilia Vadillo Obregón, Alberto Martínez Urincho y Martha Ávila Ventura coincidieron en que la reforma no pretende prohibir la doble nacionalidad y que lo único que se pide a quienes aspiren a gobernar en México es que garanticen su lealtad al pueblo. También respaldaron los derechos político-electorales de los mexicanos que radican en otros países, al señalar que la reforma no busca restringirlos, sino precisar las condiciones para quienes aspiren a encabezar el gobierno federal o una gubernatura.

Por su parte, las panistas Claudia Susana Pérez Romero y Raúl de Jesús Torres Guerrero se pronunciaron a favor de mantener la doble nacionalidad, bajo el argumento de que se trata de un derecho de todo mexicano, independientemente del lugar de nacimiento o si es por elección. Subrayaron que ser binacional no disminuye la condición de mexicano y que la defensa de la soberanía no radica en quitar la nacionalidad.

La pevemista Rebeca Peralta León manifestó que la reforma busca garantizar una lealtad política, jurídica e institucional exclusiva hacia México en los cargos de mayor responsabilidad pública, y que establece una condición de confianza pública para proteger la soberanía nacional. A su vez, la diputada Tania Larios Pérez, coordinadora del PRI, calificó de inaceptable estigmatizar, politizar y criminalizar a los mexicanos que tienen otra nacionalidad como enemigos de la patria. Reconoció la aportación a la economía nacional de las remesas enviadas por más de 36 millones de migrantes, que representan una cantidad mayor a la de cualquier programa social del país.

A nombre de la Asociación Parlamentaria Progresista de la Transformación, el legislador Gerardo Villanueva Albarrán afirmó que los gobernantes de México y los estados deben asumir una responsabilidad exclusiva con el Estado, porque tener solo la nacionalidad mexicana permitiría garantizar el interés nacional y fortalecer la soberanía del país.