La Red de Acción sobre Alcohol (RASA) instaló 112 siluetas humanas frente al histórico edificio de Lieja, antigua sede de la Secretaría de Salud, una por cada deceso diario en México asociado al consumo de alcohol. Cada silueta llevaba el nombre de la enfermedad o causa que lo provocó: cirrosis, cáncer, enfermedades cardiovasculares, violencia, siniestros viales y lesiones de diversa índole.
La activación acompañó la entrega de una carta al secretario de Salud, David Kershenobich, en la que la organización solicita encabezar una política nacional y fiscal para el control de las bebidas alcohólicas.
De acuerdo con RASA, cada 24 horas mueren 112 personas en México por causas asociadas al consumo de alcohol, lo que suma más de 41 mil muertes al año. Los costos directos e indirectos provocados por el consumo de alcohol ascienden a 552 mil millones de pesos, mientras que los impuestos cubiertos por la industria representan menos del 10 por ciento de esa cifra.
La organización denunció que, desde hace más de una década, el marco fiscal y regulatorio de las bebidas alcohólicas permanece prácticamente sin cambios. La Ley General de Salud fue reformada en 2015, el Reglamento sobre publicidad de alcohol data del año 2000 y la Norma Oficial Mexicana de etiquetado, publicada en 2016, no ha sido actualizada pese a que debe renovarse cada cinco años.
Vidal Ochoa, de Salud Justa Mx, declaró que la publicidad de bebidas alcohólicas debe entenderse como un determinante comercial de la salud que pesa de manera especial sobre los más jóvenes. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025, 17.8 por ciento de los adolescentes de 12 a 17 años consumió alcohol en el último año.
La Organización Mundial de la Salud identifica que aumentar el precio del alcohol mediante impuestos es la intervención más costo-efectiva para reducir sus daños. RASA propone transformar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios de un esquema basado en el precio a uno basado en el contenido de alcohol puro, que grave el daño y no la marca, y que se actualice anualmente conforme a la inflación.
La evidencia nacional respalda la medida: un incremento del 10 por ciento en el precio reduce en más de 12 por ciento el consumo de cerveza.Además, fortalecer el IEPS generaría más de 28 mil millones de pesos anuales adicionales que podrían destinarse al Servicio Universal de Salud.
La doctora Verónica Lozano, directora del Centro Especializado en Prevención y Rehabilitación a las Adicciones Metepec, señaló que el alcohol es una sustancia psicoactiva, tóxica y con capacidad de producir dependencia, reconocida como factor causal de más de 200 enfermedades, entre ellas ocho tipos de cáncer, enfermedades hepáticas, cardiovasculares, trastornos mentales, violencia interpersonal, suicidio y lesiones por siniestros viales.
Adrián Martínez Florean, integrante del Comité Técnico Interinstitucional sobre Alcohol, advirtió que sigue pendiente la construcción de una red nacional de atención para personas con problemas de alcohol que garantice prevención, tratamiento, rehabilitación y reinserción social.
Alonso Robledo, vocero de RASA, subrayó: “La prioridad es fortalecer el impuesto especial para que el alcohol deje de ser tan asequible y destinar esa recaudación a la salud. A ello se suman: prohibir la publicidad, promoción y patrocinio, incluido el digital; incorporar etiquetados con advertencias sanitarias claras sobre los riesgos; y establecer límites más estrictos a los días, horarios y lugares donde se venden estos productos”.

