Hace poco presenté una iniciativa con proyecto de decreto que reforma la fracción XXI del artículo 7 de la Ley de Educación de la Ciudad de México, el texto actual habla de la aplicación al alumnado de un examen médico integral; sin embargo, éste no se define y tampoco es integral al no incluir estudio alguno en materia de salud mental.
En ese sentido, el texto propuesto ante el Congreso de la Ciudad de México busca que se realicen acciones de tamizaje y valoración integral completa en salud física y mental, mismas que se aplicarían al inicio de cada periodo escolar, instrumentando mecanismos que privilegien la educación artística, cívica, física, deportiva y la salud mental.
El objetivo es identificar síntomas de depresión, ansiedad, autismo, bipolaridad, violencia escolar, conductas autolesivas, trastornos alimenticios como la bulimia y la anorexia, estrés postraumático entre otras enfermedades y trastornos de la personalidad.
Estas acciones no sustituirían un diagnostico médico, sino que serían herramientas de prevención temprana para detectar, valorar, canalizar y acompañar. La atención oportuna de la salud mental contribuye a la disminución del fracaso escolar, el aislamiento social, la violencia, las conductas suicidas y sus consecuencias; es por ello que subrayo, el tamizaje no sustituye al especialista, ayuda a que el especialista llegue a tiempo.
Además, es importante considerar que, en la Ciudad de México, sólo en educación básica (preescolar, primaria y secundaria) hay un millón doscientos noventa y cinco mil estudiantes, es un universo inmenso que debe cuidarse y atenderse con puntualidad.
Por lo que, aprobándose esta reforma en el Congreso, no solo se garantiza que las niñas, niños y adolescentes tengan una buena salud física, que cuiden su peso, su crecimiento, su alimentación, su agudeza visual y auditiva, y su salud bucal, sino que también se podrá garantizar el derecho al acceso a la salud mental con el objetivo supremo de que nuestras infancias y juventudes vivan plenamente y que, por encima de todo, sean felices.
Concluyo citando el artículo 89 de la Ley de Salud de la Ciudad de México: “La salud mental es el estado de bienestar psíquico que experimenta de manera consciente una persona como resultado de su buen funcionamiento en los aspectos cognoscitivos, afectivos y conductuales que le permiten el despliegue optimo de sus potencialidades individuales para la convivencia, el trabajo y la recreación, de manera que pueda desarrollar una sana convivencia en su comunidad.

