Streaming en México entra en etapa de madurez y redefine la competencia entre plataformas

De acuerdo con un análisis de Gonzalo Rojon, director & senior partner en The Competitive Intelligence Unit, el crecimiento del streaming en el país se desacelera, pero consolida su lugar como principal forma de consumo audiovisual. La competencia ahora se centra en retener usuarios y ofrecer contenido relevante.

El mercado de plataformas de video bajo demanda por suscripción en México ha dejado atrás su etapa de expansión acelerada para entrar en una fase de madurez, lo que confirma la consolidación del streaming como eje central del consumo audiovisual en el país.

Al cierre de 2025, este mercado alcanzó 15 millones de suscripciones, con un crecimiento anual de 4.9%. Aunque la cifra sigue siendo positiva, el cambio más relevante está en el ritmo: el crecimiento dejó de ser explosivo para dar paso a una etapa de estabilización en un entorno cada vez más competido.

Actualmente, más de la mitad de los internautas en México tiene acceso a al menos una plataforma, lo que equivale a alrededor de 52 millones de personas. Este nivel de penetración refleja que el streaming dejó de ser un complemento y se convirtió en el principal canal de entretenimiento digital.

En este contexto, la competencia ya no se mide por quién suma más usuarios, sino por quién logra retenerlos. Netflix se mantiene como líder con 39.2% del mercado, aunque su posición enfrenta una presión creciente. Disney+ y HBO Max han ganado terreno con participaciones de 20% y 18%, respectivamente, apoyadas en estrategias más agresivas en precios, contenido exclusivo y paquetes comerciales.

El cambio más significativo es cualitativo. La competencia ya no depende únicamente del tamaño del catálogo, sino de su relevancia. El contenido exclusivo, la frecuencia de estrenos y la capacidad de generar eventos –como transmisiones deportivas o franquicias globales– se han convertido en factores clave para atraer y mantener audiencias.

A esto se suma la flexibilidad en los modelos de negocio. Los planes con publicidad han permitido ampliar el acceso al reducir costos, mientras que los empaquetamientos con servicios de telecomunicaciones han transformado la forma en que los usuarios contratan estas plataformas. La disputa ya no se limita a suscripciones individuales, sino a formar parte de ecosistemas digitales más amplios.

En contraste, las plataformas con menor diferenciación enfrentan mayores retos. Prime Video, con 8.5% del mercado, mantiene presencia gracias a su integración con otros servicios, pero pierde fuerza frente a competidores más especializados. Por su parte, Paramount+ depende en mayor medida de eventos específicos y ajustes en su oferta de contenido.

Un factor que podría modificar el equilibrio del mercado es una posible consolidación entre HBO Max y Paramount+, que en conjunto alcanzarían una participación de 22.4%, superando a Disney+ y acercándose al liderazgo actual.

Lejos de mostrar signos de saturación, el mercado entra en una etapa más exigente. La expansión continuará, pero de forma más selectiva. En este nuevo escenario, las plataformas que logren ofrecer mayor valor al usuario serán las que se mantengan competitivas.

Qué significa esto

  • Los usuarios tendrán más opciones de planes, incluyendo versiones más baratas con publicidad.
  • Las plataformas competirán con contenido más específico y atractivo, no solo con cantidad.
  • Es probable que aumenten las alianzas con empresas de internet o telefonía para incluir streaming en paquetes.
  • Podrían darse fusiones o cambios entre plataformas, lo que impactaría en precios y catálogos disponibles.

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